05.28.07
Diezmo, ofrenda, limosna, as ESTAFADORES;
Escrito por Juan Carlos Ortiz
DESCUBRIENDO Y DESARROLLANDO RECURSOS PARA LA OBRA DEL SEÑOR
1. ¿QUIEN ES EL DUEÑO?. Col. 1:15-17.(1)
Rom. 14:7-9. y Libro del Génesis
Sí. Ya lo sabemos. Esta es generalmente la respuesta cuando afirmamos que Dios es el Dueño de todo. Pero en la práctica, ¿permitimos a Dios ejercer sus derechos de propiedad sobre lo que es suyo?. La relación del Cristiano con los bienes de este mundo es casi la misma que la relación del no Cristiano con esos bienes. ¿Qué vale decir con que creemos que Dios es el Dueño de todo, cuando en la práctica Dios no puede disponer de la propiedad que puso bajo nuestra custodia?.
CAPITALISMO Y SOCIALISMO.
El capitalismo enseña que los bienes de esta tierra pertenecen al individuo que los gana con el esfuerzo de su trabajo.
Una vez obtenidos, el puede hacer lo que quiere con esos bienes. El socialismo sostiene que los bienes pertenecen a la sociedad, no al individuo, por lo tanto el estado debe administrarlos. Ninguno de estos dos sistemas ha logrado solucionar el problema del pecado, la guerra, la industria, la violencia, el racismo ni la opresión. Pero ¿que dicen las Sagradas Escrituras?.
LOS BIENES SON DE DIOS
Dios creó todo el universo: galaxias, sistemas solares, planetas y lunas. Todo fue creado por El y para El, y la parte de su Reino que Satanás le arrebató a Dios, a la cual pertenece esta tierra, le pertenece a Dios doblemente, no solo por derechos de creación sino también por derechos de redención. Dios es Dueño porque creó todo y es Dueño porque volvió a comprar lo que Satanás se llevó tras sí. ¿Quién vende una casa y luego sigue haciendo las reparaciones?. El hecho que Dios mantiene el universo en orden, nos dice también que El es el Dueño. Hay dos clases de ateísmos: El que niega llanamente la existencia del Creador y el que aunque con la boca dice que hay un Dios, le niega los derechos de ejercer dominio sobre su propiedad. Que diferencia hay entre uno que me dice que ese automóvil que está en exposición no me pertenece y otro que me dice que sí pero no me lo deja usar?. De cualquier manera quedo excluido.
DIOS ES EL DUEÑO DE TODO.
Génesis 1:1. Dios creó todo de la nada. El nunca vendió ni cedió sus derechos de propiedad a nadie. Nosotros no creamos nada, sino trabajamos con materiales ya existentes. Todo estaba creado cuando nacimos. Vinimos desnudos a este mundo y desnudos nos iremos. 1 Tim. 6:7. Al morir nos daremos cuenta que no éramos dueños de nada. Todas nuestras “posesiones” quedarán en esta tierra donde Dios las puso, no podremos llevarnos nada. Las siguientes Escrituras son muy elocuentes en cuanto al dominio de Dios sobre los bienes:
* Tengan en cuenta que del Señor su Dios son los cielos y lo más alto de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella. Deut.10:14
* Del Sr. es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundo sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. . Salmo 24:1.
* La tierra no debe venderse a perpetuidad: la tierra es mía y ustedes solo están de paso por ella como huéspedes míos. Levítico 25:23.
* No te pido becerros de tu ganado ni machos cabríos de tus corrales, pues míos son todos los animales salvajes, lo mismo que los ganados de las serranías; mías son las aves de las montañas y todo lo que bulle en el campo. Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti, pues el mundo es mío con todo lo que hay en él. Salmo 50:9-12
* Míos son la plata y el oro . Hageo 2:8
* Ninguno de nosotros vive para si mismo ni muere para si mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos para el Señor morimos. De manera que, tanto en la vida como en la muerte del Señor somos. Para eso murió Cristo y volvió a la vida: para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. Rom. 14:7-9.
SOMOS MAYORDOMOS.
Si Dios es el Dueño de todo. ¿como es que tenemos autoridad sobre ello?. Dios puso su propiedad debajo de la autoridad de Adán y Eva. Los hizo mayordomos o administradores. El árbol prohibido era una señal de que Dios era el Dueño y Adán su administrador. Adán tenia todo el dominio que el Dueño le había delegado, pero había una pequeña limitación para que quedara bien claro que aunque el ejercía dominio sobre la creación, sin embargo no era el dueño. Cuando Adán quiso tomar dominio también sobre ese árbol prohibido, estaba desconociendo los derechos Divinos de Dueño. Nosotros hemos heredado esa actitud prepotente de Adán. Actuamos como si fuéramos dueños de lo que tenemos. La conversión o la vuelta a Dios debe incluir arrepentimiento de esta actitud y una devolución clara y concreta de los bienes que tenemos a quién le corresponden. Luego actuar como administradores de Dios con los bienes que puso bajo nuestra autoridad. Si nuestra actitud sobre los bienes que tenemos es de dueño, entonces las coas que tenemos ¡son robadas!. Arreglemos ya mismo nuestra situación si es nuestro arrepentimiento no entró esta importantísima parte de nuestra conversión. Devolvámosle al Señor el derecho sobre todo lo que tenemos y comencemos a administrar sus bienes de acuerdo a su voluntad. Esto no es opcional es obligatorio. Uno no puede elegir si quiere ser administrador o dueño. Somos mayordomos lo queramos o no. Aún los que no son Cristianos son mayordomos. Lo que debemos decidir es qué clase de mayordomo vamos a ser.
LAS RIQUEZAS DE DIOS.
Prov. 13:7.
Los bienes que Dios ha puesto bajo de nuestra potestad no es solamente dinero. El nos ha dado riquezas espirituales como nuestra capacidad de amistad con Dios a través de la contemplación, meditación, continuo diálogo en nuestras conciencias y la intercesión. Las Escrituras Sagradas, los Sacramentos, el Fruto y los Dones del Espíritu Santo. Riquezas sociales como el cónyuge, la familia, los parientes, amigos, patrón, empleados, compañeros, vecinos y toda la sociedad humana. Riquezas cívicas Rom. 13:1-7. I Ped. 2:13-17. I Tim. 2:1-2.Ser ciudadano de un país donde tenemos libertad de propagar el Reino de Dios es una riqueza. Debemos ser cuidadosos por quien votamos. Utilizar los beneficios de nuestra ciudadanía y cumplir con las obligaciones. Las riquezas físicas. I Cor. 6:19-20; 3:16-17. La salud, alimentación, el descanso, el ejercicio son cosas muy importantes. Esto debe ser motivo de enseñanza en la comunidad Cristiana. Las riquezas materiales como el dinero, casas, automóviles, yates, joyas, ropas, muebles, etc. también son de Dios y debemos estudiar como quiere El que se las administremos. 2 Rey 4:9-11. I Ped 4:9. Otras riquezas son las oportunidades, el tiempo, etc. todo debe ser estudiado detenidamente para aprender como quiere Dios, el Dueño de todo, que actuemos en cada circunstancia.
2. MAYORDOMOS HONESTOS.
La cualidad más importante en un mayordomo o administrador es la honestidad. Tener bienes ajenos bajo nuestra total autoridad es muy tentador. Un mayordomo honesto es el que no le roba al patrón. Sólo usa para sí mismo la porción de las ganancias que le asignó el dueño. Muchos propietarios de parcelas de tierra en Argentina en las zonas cerealeras, le dan el campo a trabajar a mayordomos y van a medias con las ganancias. El dueño de la tierra pone el capital y el mayordomo pone la mano de obra. Las ganancias son 50% para cada uno. Si después de la cosecha, cuando el mayordomo recibe las ganancias se escapa con todo el dinero, ciertamente no es un mayordomo honesto, es un ladrón.
ACUERDO ENTRE DIOS Y SUS MAYORDOMOS.
Dios pone la tierra, la vida en la semilla, el sol, el agua, los metales para hacer las maquinarias, el combustible para producir energía, aun nosotros somos su propiedad. Nosotros ponemos la mano de obra. Al recibir las ganancias que logramos, debemos preguntarnos cuanto le corresponde a El como Dueño de todo y con cuánto podemos quedarnos nosotros los mayordomos. Dios lo ha expresado muy claramente desde el mismo Génesis. todo el 100% es de Dios, porque El es Dueño aun de nosotros mismos. Sin embargo El permite que usemos el 90% de ese dinero a nuestra discreción, repito, no porque sea nuestro, es de El, pero El nos da el permiso de usarlo como nosotros queremos, para probar nuestra viveza. El 10% El no quiere que lo usemos a nuestra discreción, sino a su discreción. En pocas palabras, de todas las ganancias que son de El, podemos disponer del 90%, el diezmo es intocable. El ya los ha asignado para algo muy especial, que veremos en el próximo capítulo. Este es el origen de los diezmos. El diezmo no es algo que tu puedes decidir si vas a pagar o no. ¡Ya esta decidido!. Cuando vas a comprar pan, no debes decidir si vas a pagarlo o no, ¡eso se sobreentiende!. La manera más práctica de demostrar que tu crees que Dios es el dueño de todo, es pagándole los diezmos, no solo cantándole canciones.
LA MAYORDOMIA EN LA EPOCA DE LOS PATRIARCAS
En Génesis 14:18-20, ya aparece la palabra diezmo. Abraham el Patriarca, vuelve de una gran victoria con grande riqueza y sale a encontrarle Melquisedec, el Sacerdote de Dios. Abraham recibe la bendición y la comunión. Parte de la liturgia dice: “Bendito sea Abraham del Dios Altísimo, creador de cielos y tierra …” como recordándole a Abraham quién era el dueño de todo lo que traía. Con toda espontaneidad Abraham le da a Melquisedec los diezmos de todo. ¿De dónde saco Abraham que debía dar su diezmo. Quién le enseñó?. Pero ya mucho antes el hombre sabía que parte de sus ganancias debía dárselas a Dios. ¿Quién le dijo a Caín y Abel que debían traer a dios parte del fruto de su trabajo?. Génesis 4:3-4. Otra cosa que notamos es que el diezmar era rutina entre los patriarcas. Génesis 28:20-22. Jacob, nieto de Abraham, tiene que haber aprendido a diezmar de su padre Isaac y de su abuelo. Estos patriarcas vivieron antes que existiera la Ley de Moisés.
LA MAYORDOMIA BAJO LA LEY DE MOISES.
La Ley de Moisés no creó los diezmos. El diezmar viene desde el Jardín del Edén. Según Gálatas 3:19, en la época de los patriarcas, al no haber ninguna ley, las relaciones entre el hombre y Dios, eran gobernadas por el amor y la honestidad. Evidentemente el hombre se aprovechó de esa confianza y poco a poco esa amistad se fue deteriorando. Isaac ya no fue tan fiel como Abraham su padre. Jacob mucho menos fiel que Isaac y los hijos de Jacob, ¡para que hablar! Dios entonces se vio obligado a imponer una ley. Ya que no cumplían con El por amor y amistad, tendrían ahora que hacerlo por obligación, coaccionados por una ley. Si el hombre hubiera cultivado la amistad con Dios y la vida en el Espíritu, nunca hubiera habido una ley de Moisés. La ley no fue dada solo por causa de los diezmos, pero es evidente que al deteriorarse la amistad del hombre con Dios, una de las primeras cosas que el hombre dejó de hacer, fue diezmar. Es por eso que la Laye Mosaica, con palabras fuertes y amenazas si no cumplen, exige de los hombre el 10% y hasta juzga como ladrón al que no lo paga. Malaquías 3:7-12.
LOS DIEZMOS BAJO LA LEY MOSAICA.
Había tres diferentes diezmos bajo la Ley de Moisés. Tobías 1:6-8. Los interpreta así: Un diezmo general de todo, animales y vegetales para los Levitas, Lev. 27:30-33. Un segundo diezmo para las festividades y celebraciones, Deut. 12:5-28, 14:22-27. Un tercer diezmo para los pobres, Deut. 14:28-29, 26:12-15. Maimónides, famosos filósofo, jurista y médico Judío-Español del siglo 12 decía que esto era mucha carga y reparte el segundo diezmo con el pobre. Otros interpretan que el segundo diezmo, el primer y segundo año era para festejos en Jerusalén y el tercer año en la casa con el Levita, el Extranjero, los huérfanos y las viudas. Este ciclo se repetía y el séptimo año, no había diezmo del campo, pues ese año no se trabajaba la tierra. Se calcula que lo mínimo que un fiel Hebreo debía dar a Dios era un tercio de sus entradas, entre ofrendas y diezmos, como mínimo, Deut.12:6. Otra forma de interpretar los tres diezmos es esta: el primer diezmo todos los años, el segundo diezmo también todos los años y el tercer diezmo cada tercer año. Una posible aplicación para hoy de estos tres diezmos podría ser: El primer diezmo para salarios de personas a tiempo completo en el ministerio. El segundo diezmo para tomarnos vacaciones, descansos, reuniones familiares, retiros y alegrarse. El tercer diezmo para ayudar a las viudas, huérfanos ancianos, inmigrantes y obreros Cristianos en necesidad, es decir, los pobres.
¿HONESTIDAD U OBLIGACION?
Antes que existiera la ley, todos los patriarcas pagaban sus diezmos porque eran honrados. Bajo la ley tenían que pagarlos por obligación, eran amenazados si no pagaban y recompensados si pagaban, ¡pobre Dios lo que tuvo que hacer para lograr sus diezmos!. Ahora nosotros no estamos bajo el sistema legal Mosaico. Nosotros no deberíamos diezmar con el interés de los premios que la ley ofrece ni por temor a los castigos con que la ley amenaza. Cristo nos redimió de la maldición de la ley, Gal. 3:13. Ahora no estamos más bajo la ley. Ahora podemos ejercitar nuestra honradez. Nuestra motivación para pagar los diezmos no es el interés a la prosperidad, ni el temor a la amenaza, sino nuestra honestidad y amor al Señor. Dios no nos pide un regalo, sino que le paguemos lo que es de El.
ARREGLEMOS NUESTRAS CUENTAS.
Muchos Cristianos nunca pagan sus diezmos. Apenas dan alguna limosna a Dios. Este es el momento en tu vida para que tu conversión llegué a tu honradez. La próxima vez que recibas tu sueldo, antes de pagar ninguna cuenta, págale el diezmo al Señor. La mejor forma de demostrar que El es el primero en nuestras vidas, es pagándole primero. Algunos me han preguntado: “Si gano 100 dólares y mis cuentas son también 100 dólares, como hago para pagar el diezmo?”. Esta pregunta esta mal, porque la verdad es que ganas 100 dólares y tus cuentas son 110 dólares. Debes buscar otro empleo, trabajar alguna hora extra, o cortar un poco los otros gastos. Otros Cristianos diezman solo cada tanto, cuando oyen algún sermón sobre el tema, luego abandonan. Este es el momento para definir claramente que como pagas las cuentas de la luz, gas, pagar la cuenta de Dios, el dueño de todo lo que usas. Otros Cristianos siempre ponen en las ofrendas un sobre que dice “diezmos”, pero realmente lo que hay dentro del sobre no es exactamente el 10%, sino mucho menos. Esto es no solo robar oportunidad para arrepentirse y enmendar esta falta. Otros Cristianos, pagan puntualmente sus diezmos al Señor, pero no se preocupan en animar a otros Cristianos a hacer lo mismo. Debemos transformarnos en evangelistas de estas verdades. Diezmar, como veremos, es el método de Dios para extender su Reino. Los diezmos son las ruedas del mensaje de salvación.
LOS DIEZMOS EN LA IGLESIA
Nuestro Señor Jesucristo muchas veces regañó a los religiosos de su época, pero nunca, les regaño por diezmar, por el contrario, dijo que no debían de dejar de hacerlo, Lucas 11:42. También es claro en el espíritu del Sermón del Monte, Mateo 5:21-45, que Nuestro Señor nunca hubiera dicho “:oísteis que fue dicho a los antiguos, pagarás al Señor tus diezmos, mas yo os digo: no paguéis más los diezmos, etc…” Por el contrario. El diría: “Oísteis que fue dicho a los antiguos, pagarás al Señor tus diezmos, mas yo os digo: no sólo el diezmo sino dadlo todo, porque todo es de Dios:” Una prueba de esto es el comportamiento que notamos entre los seguidores del Señor. Zaqueo, Mateo, los creyentes primitivos, etc.
LA IGLESIA DEL PRIMER SIGLO. Hechos 2:45, 4:34-35
En los primeros años, la Iglesia no era una institución aparte de la religión Judaica. Los creyentes pensaban que ellos eran los verdaderos Judíos que habían aceptado al Mesías. Por eso seguían adorando en el Templo. Hechos 3:1, y cumplían con los ritos de su religión. Hechos 21:17-26. Dejemos entonces asumir que seguían pagando sus diezmos en el Templo. Los creyentes no tenían un sistema económico propio, pero se ayudaban entre ellos de su 90% después de haber pagado el diezmo al templo. Por eso cada vez que se mencionan ofrendas, estas son siempre de sus bienes y nunca para gastos administrativos todavía, porque estaban bajo la sombrilla del sistema religioso Judaico. De allí que en el libro de Los Hechos la palabra “diezmo” no se menciona sino la palabra “todo”. Ellos daban todo, aun el 90% para ayudarse mutuamente.
¿QUE DEBO HACER YO CON MI DIEZMO?
Solamente pagarlo. Como veremos en el próximo capítulo, ya Dios, el dueño ha decidido lo que hacer con ese dinero.
Nosotros no podemos hacer ninguna otra cosa con ese dinero, sino utilizarlo como El lo ha claramente ordenado. En Malaquías 3:10 El indica que el diezmo debe ponerse en el “alfolí” o “mi casa”. Alfolí da la idea de un depósito donde lo poquito de cada uno juntamente con lo poquito de los otros se hace un montón grande. Mi casa, da la idea del Templo. En I Cor. 9:13-14, San Pablo, que se da cuenta que la Iglesia debe ser una entidad separada del sistema Judío, ya va dando forma a la idea de un sistema económico propio pero semejante al sistema de la religión Judía. Lo que indicaría que los diezmos no irían más al templo Judío, sino al “verdadero Templo” o sea el templo espiritual, la Iglesia o Cuerpo de Cristo. Por lo tanto el dinero de los diezmos no debe usarse para hacer ofrendas privadas de caridad, pues seria hacer caridad con dinero ajeno. El diezmo debe darse al lugar donde se va a utilizar como Dios quiere.
¿QUIENES DEBEN DIEZMAR?
Todos los que tienen entradas. El hecho de pagar diezmos no deber ser secreto. La cantidad que uno diezma puede quedar en secreto, pero no el hecho de diezmar. Se espera que cada creyente pague sus diezmos, tal como se espera que pague su cuenta de luz. Yo creo que un control y una notita para recordar a los mayordomos, tal como la empresa de luz nos recuerda cada mes, no estaría de más. Yo creo que una persona honesta pagaría su cuenta de luz aunque no hubiese medidor y recuerda y es una ayuda para nuestra honestidad. Las esposas de maridos no cristianos que no trabajan por sueldo, pueden diezmar de lo que sus maridos le dan para los gastos, pero ellos deben saberlo. Si ellos no están de acuerdo entonces no debe diezmar y ella queda con su conciencia libre. Los que tienen negocio, diezman de lo que retiran cada mes para vivir y a fin de año cuando hacen el balance diezman el resto de las ganancias.
3. ¿PARA QUE QUIERE DIOS EL DIEZMO?
Ya hemos visto que Dios es el dueño de todo. Nosotros somos sus administradores o mayordomos y la forma concreta de demostrar que creemos que El es el dueño es pagándole los diezmos. La pregunta que surge entonces es ¿para que quiere Dios ese dinero de los diezmos?. Cuál es el uso que debe dársele a ese dinero?. Así como las Escrituras son claras en cuanto a que debemos pagar los diezmos a Dios, también son muy claras en cuanto a la razón por la cual Dios requiere ese dinero. Si usamos las Escrituras para convencer a los creyentes que deben pagar sus diezmos, debemos también obedecer las Escrituras en como usar ese dinero, de otra manera estamos engañando a la gente y a Dios.
LA GRAN EMPRESA DE DIOS
Dios se ha propuesto que el mensaje de las Buenos Noticias del Reino de Dios llegue a todas las naciones, razas, lenguas, pueblos e individuos. Esto es una empresa ambiciosa. Por eso, la única forma de lograrlo es que cada creyente sea un testigo. A todos los creyentes se nos dio el ministerio de la reconciliación. Todos somos embajadores en Nombre de Cristo.
Todos hemos recibido el Espíritu Santo para ser testigos. Por lo tanto, todos y cada uno de los creyentes deben ser “perfeccionados para la obra del ministerio”, es decir, capacitados, equipados y entrenados. Por esto Dios llama a algunos de nosotros para que nos dediquemos a la oración, al estudio, a la meditación y reflexión, para que podamos planear y dirigir al resto de los testigos en la conquista de este planeta.
Aunque todos somos testigos y embajadores a tiempo completo, sin embargo, esta empresa requiere líderes que viajen, entrenen y dirijan al resto de los testigos para lograr este gran propósito de Dios. Pues bien, Dios necesita su diezmo para pagar el suelo a los ejecutivos de su Empresa aquí en la tierra. Estos líderes son siervos de Dios, ministros de Dios y no de los hombres, por lo tanto, Dios mismo les paga el salario para que respondan a El.
EL USO DE LOS DIEZMOS EN LA EPOCA PATRIARCAL Y BAJO LA LEY
La primera vez que aparece la palabra diezmo en la Biblia, es cuando Abraham le da los diezmos a Melquisedec, que era un Sacerdote de Dios. Este Sacerdote, evidentemente era el que se ocupaba de los negocios de Dios en la tierra, por lo tanto el diezmo era para él, era su salario. Pero es la Ley de Moisés la que explica con detalles la razón por la cual Dios requería con mucha fuerza su diezmo. De ello depende la marcha de sus negocios en la tierra.
Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob y Jacob a los padres de las doce Tribus de Israel, José era uno de los hijos menores de Jacob. Sus hermanos, por celo y envidia lo vendieron como esclavo a Egipto, y le dijeron a sus padres que las fieras se lo habían comido. José en Egipto, llegó a ser el mayordomo de Faraón, el segundo en el reino. Cuando hubo hambre en la tierra de Israel, Jacob mandó a sus hijos, a comprar trigo a Egipto, porque había oído que un hombre muy sabio era administrador de Faraón y tenía mucho grano almacenado. La historia es conmovedora. José reconoce a sus hermanos, pero ellos no a él. Por fin José se da a conocer y manda a decir a su padre Jacob que se venga a Egipto con toda la familia, porque todavía quedaban varios años de hambre en la región. Los hermanos tuvieron que confesarle al padre su maldad y como José los había perdonado. Ya viejo y en Egipto, antes de morir, deja a José vivo y poderosos, decide antes de morir, dejar a José doble porción de su herencia.
Para esto adopta a los dos hijos de José, Efraín y Manases, sus nietos, como hijos y los pone en el lugar de José. De manera que los doce herederos se transforman en trece. Sin embargo, cuando Josué guía al pueblo de vuelta a la tierra de Jacob, o Israel, divide el país en doce grandes parcelas, lo cual indica que una tribu se quedó sin tierra: La tribu de Leví. ¿Por qué?. La respuesta está en Josué 18:7. Los Levitas debían ser la tribu encargada de los negocios de Dios en la tierra. ¿Donde vivían entonces los Levitas?. Números 35:2-3, 7-8, nos dice que las otras tribus tenían que darle a los Levitas cuarenta y ocho villas o ciudades con un poco de campo alrededor. De esta manera los Levitas estarían regados por todo Israel, como sal y como luz entre ellos, para mantener alto su nivel espiritual. ¿Cómo se sostenían?. Números 18:21. 24. Dios mismo les pagaba el sueldo. ¿Con que dinero? con el suyo propio, el de los diezmos. ¿Por que dice Dios “he aquí yo he dado los diezmos a la tribu de Leví …” y no dice “…por favor denle una ofrendita a mis siervos …”?. porque los diezmos son directamente de El.
¿CUANTO QUERIA DIOS QUE GANEN SUS SIERVOS?.
Diez diezmos hacen una cien por ciento, es decir un sueldo igual al promedio de los otros diez. En Israel Dios pagaba a sus Levitas con doce diezmos. Los levitas recibían un salario, el 20% superior al término medio del resto de Israel. ¿Por que?. Una razón puede ser que Dios cree que el trabajo de representarlo a El y dirigir. Su obra es un trabajo superior y debe por lo tanto ser bien pagado. Otro puede ser porque generalmente los siervos del Señor tienen más gastos que una persona común. Otra causa puede ser sencillamente que Dios es el mejor patrón y quiere dar el ejemplo de buenos sueldos y no explotar a sus obreros. También puede ser que Dios les dio doce diezmos en vez de diez por si alguna tribu fallaba. El siempre tendría un margen de seguridad. Al ser diezmos, el salario de los Levitas era siempre proporcional a la ganancia del resto de la población. Los Levitas no necesitaban tener su sindicato, pues cuando se le aumentaba la entrada al pueblo, automáticamente se le aumentaba a ellos. De manera que en Israel, doce familias sostenían a una para que les dirija en el servicio del Señor. Los Levitas no eran empleados del pueblo, sino empleados de Dios y líderes del pueblo.
EL USO DEL DIEZMO EN LA IGLESIA.
Dios todavía recluta obreros. Los Levitas de hoy son los Pastores, Evangelistas, Maestros, Misioneros, y todo el que es llamado a dedicarse directamente a la capacitación y dirección del pueblo de Dios para la conquista de “todas las naciones” y “toda criatura” para Dios. El Señor prometió salarios justos para sus obreros. Mateo 19:27-29. 1 Tim. 5:17-18. Pero es San Pablo quien explica que en la Iglesia debe usarse el mismo sistema financiero que se usaba en el Antiguo Testamento respecto del sostén de Obreros del Señor, Sacerdotes según el orden de Melquisedec a quien Abraham le dio los diezmos (Heb. 7:1-17). 1 Cor 9:13-14. Las palabras “así también” significan que de la misma manera que se hacía en el sistema del Templo Judío debe hacerse en el Cuerpo de Cristo, que es el Templo Cristiano. “… a los que anuncian el Evangelio, que vivan del Evangelio”. Lo cual resulta muy lógico. Si en la época de los patriarcas y bajo la Ley de Moisés Dios pagaba el sueldo a sus obreros con su dinero de los diezmos, ¿por qué no lo va a hacer ahora?. Además este es un sistema perfectamente calculado por Dios: si todos los creyentes pagan sus diezmos, y si el dinero se usa solo para separar a más personas para dirigir la Obra, ya el mundo estaría completamente evangelizado. Es una vergüenza tener que hacer rifas y kermesses, ventas de pasteles y otras actividades para levantar fondos para la obra Misionera. Los misioneros no deben vivir de limosnas. Dios tiene sueldos dignos para ellos. Sin embargo muchos siervos del Señor tienen sueldos indignos y muchos campos blancos para la siega, no se pueden cosechar por falta de obreros. ¿Cuál es la causa?.
¿PORQUE NO HAY MAS OBREROS?.
Dios planeó que su mensaje llegue a todo el mundo y planeó para que haya salarios dignos para todos los obreros que hagan falta. ¿Cuándo veremos esto una realidad?. Primero cuando todos los mayordomos de Dios sean honestos y paguen sus diezmos con exactitud y puntualidad, y segundo: cuando las juntas de Diáconos de la Iglesia sean honestas y no le roben el dinero a Dios para gastos que deben hacerse con ofrendas que salgan del 90 %, no del diezmo que ya Dios tiene designado para sueldos. Como Vds. ven, cuando un creyente no le paga el diezmo a Dios, es un ladrón, que le esta robando a Dios. De la misma manera, cuando las juntas de la Iglesia usan el dinero de los diezmos para otra cosa que no sea sueldos para obreros, también le están robando a Dios. Mayordomos deshonestos o Juntas deshonestas son las causas por la cual no hay mas obreros en el campo misionero. Por eso Dios sigue diciendo con dolor: “traed los diezmos al alfolí… para que hay alimento en mi casa …” Si usamos las Escrituras para pedir el diezmo a los creyentes, debemos respetarlas también para usar como ellas indican el diezmo que los creyentes traen, de otra manera estamos usando una doble regla, lo cual es un engaño.
DIEZMO Y OFRENDAS.
Hay diferencia entre diezmos y ofrendas. Ofrendas es lo que damos del 90% que Dios nos dejó para que lo usemos a nuestra voluntad. Diezmo es la parte que Dios usa según su voluntad.
Números 18:21. El diezmo es de Dios, y Dios lo dio por herencia a los Levitas por su ministerio. No hacer esto es un fraude a Dios el testador y a los Levitas los herederos.
Como gente civilizada y afluente queremos tener edificios lindos para adorar, con órganos, bancas cómodas, etc. Está bien, pero no nos hagamos nuestros gustos y lujos con dinero ajeno y mucho menos con dinero que debería utilizarse para ganar al mundo para Cristo. ¡Cuántos deben ir al infierno eterno para que nosotros tengamos edificios confortables!.
Basta ya de creyentes ladrones y de juntas de iglesia ladronas. Las juntas deben llevar la cuenta de los diezmos y la de las ofrendas en libros separados. Son cuentas distintas!. Si tú no has pagado tu diezmo, debes arrepentirte, confesarte y comenzar a hacerlo. Y si eres miembro de una junta o comisión de la Iglesia, Diácono, tesorero o anciano, y has dado tu voto para usar dinero proveniente de diezmos para otra cosa confiésate y no lo hagas más. Planeen el nuevo sistema para que estas cuentas estén separadas. Revisen los sueldos de los Obreros del Señor y pónganlos a la altura de la voluntad del Señor. Envíen nuevos Obreros a la Obra del Señor. La extensión del Reino no debe hacerse con dinero que sobra, con limosnas o producto de Kermesses o rifas, sino con la crema de las entradas, que son los diezmos de Dios.
4. MAYORDOMOS ASTUTOS.
Lucas 16:1-14
En los capítulos anteriores vimos que Dios quiere mayordomos honestos. En esta lección veremos que Dios quiere que sin dejar de ser honestos, seamos también astutos. El mayordomo de esta parábola no era honesto, le robaba al patrón. Cuando el patrón se enteró le dijo que le rinda cuenta de todo y que no iba a ser más su mayordomo. Al ver el mayordomo que perdía el trabajo, en las últimas horas de su mayordomía, llamó a los deudores de su patrón y les rebajó la deuda, para hacerse amigo de ellos, y para que luego, le provean trabajo en sus casas o empresas. Al enterarse el patrón, aunque no le gustó lo que el mayordomo hizo, tuvo que reconocer sin embargo su astucia, y por esa astucia lo alabó.
LA LECCION DE ESTA PARABOLA PARA NOSOTROS
Es evidente que Nuestro Señor dijo esta parábola para que imitemos no la maldad sino la astucia de este mayordomo. Su viveza consistió en lo que hizo en los momentos antes de perder la autoridad sobre los negocios de su patrón. También a nosotros se nos va a terminar la mayordomía. Al morir se nos acaba la autoridad sobre todo lo que tenemos. Es ahora que podemos decidir sobre los bienes, porque Dios los puso todos bajo nuestra administración. Nuestra viveza consiste en preguntarnos, ¿qué haré antes que se me termine la mayordomía?. El mandamiento del Señor es “ganad amigos” usando las riquezas que administráis. La verdad central de esta parábola es que si gastamos todos los bienes que Dios nos dio para administrar en nosotros mismos, como hizo primero el mayordomo de la parábola, nos arruinaremos, como él se arruinó. Pero si usamos esos bienes para beneficiar a otros, es decir, “hacer amigos”, esos amigos serán nuestro tesoro en la vida futura, que es eterna. Se trata de cambiar bienes temporales por bienes eternales. El versículo 9 puede ser parafraseado en la siguiente manera: “usad las posesiones ajenas que estáis administrando, para beneficiar a personas o situaciones mientras que tenéis autoridad sobre esos bienes. Estas personas o situaciones, se transformarán en personas amigas o situaciones amigas en la vida futura”. En otras palabras “hacemos tesoros en el cielo”. En realidad esto es un desafío a nuestra creencia en una vida futura. ¿Creemos en la vida eterna?. ¿Creemos una vida después de la muestre?. ¿Creemos que la eternidad interminable es más importante que los pocos años que podemos vivir en esta tierra?. ¿Cuál segmento de nuestra vida creemos más importante?. Si de verdad creemos en la resurrección de los muertos y en la vida perdurable y no invertimos en esa vida futura, ¿cómo honestos?. ¿Cómo puede ser que creamos en algo y que no estemos dispuestos a invertir en ello?. Esto suena como cuando el cocinero no quiere comer de lo que cocina. La inversión en la eternidad no es solo en dinero, sino también en tiempo y talentos dedicados a los necesitados y a la obra misionera.
NUESTRO SEÑOR Y LA MAYORDOMIA.
Lucas 16:10-12.
En estos versículos Nuestro Señor utiliza tres títulos para definir las riquezas de esta vida y otros tres títulos para definir las riquezas de la vida futura y eterna. Estos títulos dados por el mismo Señor son muy reveladores acerca de la naturaleza de los bienes que tenemos:
Riquezas de esta vida Riquezas de la vida futura
Poco Mucho
Malo Verdadero
Ajeno Vuestro (o sea nuestro).
Las riquezas de esta vida son transitorias.
Las riquezas de la vida futura son eternas.
Analicemos estos títulos: Poco, porque no es duradero, porque “… que aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y pierde su alma, o que pagará el hombre por su alma?”. Mateo 16:26. Examinemos atentamente la historia del Hombre Rico y Lázaro en Lucas 16:19-31. Por la forma en que termina evidentemente las riquezas de este hombre rico eran muy poco… Malo 1 Tim. 6:9-11. El amor al dinero es la raíz de todos los males.
Cuantas injusticias, explotación del hombre por el hombre, celos, vicios, etc. Ajeno, porque es de Dios, no es nuestro. Nuestro Señor nos aconseja a hacer, es usar lo poco, malo y ajeno, para ganar lo mucho, verdadero y nuestro. Nos abre los ojos en cuanto a inversiones. ¿En que invertiremos nuestros talentos, tiempo y dinero?. Esto es precisamente la falla del Rico de la historia en Lucas 16:19-31. Cuando estaba en el Hades se dio cuenta de su error. Entonces se interesó en la obra misionera y en sus parientes inconversos, pero ya era demasiado tarde, él ya no era más mayordomo de todos esos bienes y oportunidades.
SEMBRANDO PARA EL ESPIRITU Y PARA LA ETERNIDAD. Gál. 6: 6-10.
¿Cuánto invertimos para nuestra carne?. ¿Con qué nos va a pagar nuestra carne por todos los gustos que le dimos?. Esto es muy fácil de ver en cualquier cementerio. La carne nos va a recompensar con un cajón y gusanos que nos coman. Mientras que si sembramos para el Espíritu, esto es, si invertimos en lo eterno, la cosecha será también eterna. Y que es invertir en lo eterno?. “… no nos cansemos pues de hacer bien, que a su tiempo segaremos si no hubiéramos desmayado, así que entre tanto tengamos tiempo, hagamos bien a todos…” Un vaso de agua a un necesitado tendrá su recompensa allá en los cielos. ” a su tiempo” significa evidentemente, cuando estemos en la gloria. Mateo 6:19-21 “tesoros en el cielo” ¿qué significa?. Mateo 19:21 tiene la respuesta: “dar a los pobres”. Es también interesante ver la diferencia entre los sacrificios de la Antigua Alianza. Deut. 12:6 y los de la Nueva Alianza, Hebreos 13:15-16.
IDEAS BIBLICAS PARA INVERTIR EN LOS CIELOS
Creo que está claro que en este capítulo no estamos hablando para nada de los diezmos, sino del 90% restante. La parte del dinero de Dios que El nos permite administrar como queremos. Para hacer inversiones, debemos ahorrar. Nunca haremos ninguna inversión si esperamos hacerlo con lo que nos sobra.
Debemos procurar hacer recortes en nuestro presupuesto con el fin de invertir en los cielos. Los primeros cortes deben ser las cosas superfluas. Cosas sin las cuales se puede vivir muy bien o quizás mejor: Cine, restaurantes, bebidas que no sean agua, helados, tortas, etc. Cada uno debe definir que es superfluo en su sistema de vida. Si esperamos que nos sobre para depositarlo en el cielo, nunca depositaremos nada. Debemos ahorrar para eso. Veamos algunas formas de inversión:
Ofrendas de amor: Filipenses 4:15-19.
Colecta para los santos: 1Cor. 16, para toda una comunidad. Limosnas: Mateo 6:2-4, Hechos 3:2, deben hacerse en secreto. Llevemos siempre un billetito en el bolsillo para limosnas. Ofrendas de fe: 1 Reyes 17:10-16, esto es cuando lo que damos nos desequilibra el presupuesto y tenemos que ejercitar la fe para cubrir los gastos del mes.
Ofrendas de sacrificio: Marcos 12:42-44, cuando damos todo.
Un mayordomo honesto es uno que no despoja al Señor del diez por ciento con lo que El cuenta para pagar a sus Obreros que dirigen la conquista del mundo para su Reino. Un mayordomo astuto, es el creyente que a más de ser honesto, no gasta en sí mismo todo el 90% que Dios deja a su criterio, sino que invierte en los cielos.
DESARROLLANDO RECURSOS PARA ESTA HORA DE OPORTUNIDADES.
Estamos en tiempo de cosecha. Si esperamos mucho la cosecha puede perderse. Conviene que obremos mientras que hay tiempo porque el tiempo vendrá cuando nadie podrá obrar, esto tiene que ver con la mayordomía de las oportunidades. Tenemos que aprovechar las oportunidades que se presentan en muchas regiones del mundo para evangelizar y discipular.
Con los diezmos de todos los creyentes honrados vamos a hacer lo que Dios quiere que hagamos. Enviemos obreros a la mies.
El Señor dijo: “la mies es mucha pero los obreros son pocos, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” Mateo 9:37-38. Usando el dinero de los diezmos para lo que Dios lo ha decidido usar, estamos contestando este deseo de Nuestro Señor, que hay más obreros en su mies. Debemos entrenar a los laicos y de entre ellos elegir a los que se dedicarán a tiempo completo, pagándoles un sueldo digno del dinero de los diezmos de Dios, que no se usarán para otra cosa.
Con lo que ahorremos del 90% que Dios nos deja administrar a nuestro criterio, aunque también es de El, debemos ayudar a los necesitados hasta erradicar la pobreza de nuestros hermanos Cristianos primero, y luego de nuestro prójimo. “no había entre ellos ningún necesitado…” Hechos 4:34. y “… hagamos bien a todos, mayormente a los de la familia de la fe”. Gal. 6:10. Cada comunidad debe planear como hacerlo. Zaqueo, al entregar su vida al Señor dijo: “la mitad de mis bienes lo doy a los pobres…” Lucas 19:1-10. Los que tienen negocios, fábricas, campos, etc. deberían participar a sus obreros de las ganancias, quizá el 50% como Zaqueo y usar la otra mitad para reinvertir creando desarrollo y más empleos. Los Cristianos no debemos luchar contra el Marxismo, pero sí hacerlo innecesario, creando un sistema de acuerdo a la ética del Reino de Dios, que está basado en el amor y la justicia y no en la opresión y el totalitarismo. También habiendo armonía, los obreros pueden reinvertir su 50% junto con los empresarios para ampliar el negocio y ganar más, etc. Sin embargo, aún los que no tenemos tantas riquezas como para compartir el 50%, debemos ahorrar para compartir de nuestro 90% todo lo que más podemos para neutralizar el sistema social y económico injusto por lo menos en nuestra comunidad Cristiana y así ser luz del mundo, una comunidad ejemplo, como una ciudad asentada sobre un monte que no se puede esconder, Mateo 5:14. Que podamos no solo decir a los políticos de derecha y de izquierda que la solución ideal es el Reino de Dios y no el Capitalismo o el Marxismo, sino mostrarlo en la práctica siendo luz. La luz no habla pero se ve. Yo creo que muchos que no son empresarios y que viven de un sueldo, pueden ahorrar un 5, un 10 o 15 por ciento para depositar en el cielo, esto es, para “hacer bien” y ayudar a cambiar el mundo que nos rodea, comenzando por nuestra propia comunidad Cristiana, esto es el Evangelio completo.
Sentémonos ya mismo a planear, primero individual y luego comunitariamente el uso de los diezmos por un lado y el de las inversiones para la eternidad por el otro. Con el dinero de los diezmos, enviaremos numerosísimos ejércitos al campo de batalla a evangelizar el mundo y con las inversiones para hacernos tesoros en el cielo, crearemos una comunidad de Reino de Dios, donde reine el gozo, la justicia, la paz y el amor. Oremos “Venga tu Reino” y actuemos para que venga.
C&P: Faro del espiritu


L.G. Milqn said,
August 3, 2008 at 3:26 pm
Basura!!! Ni las escrituras las escribio dios, ni debemos citarlas al pie de la letra para “demostrar” algo que es de pura conveniencia para las religiones.
No hay evidencia de la exixtencia de dios alguno, asi que dejen de fastidiar a la gente con esto de las limosnas y diezmos, no abusen de la ingenuidad y buena fe de la gente.
Les recomiendo mejor leer y practicar El Libro de la Selva; también es fantasía, pero hbla sobre valores éticos bastante más elevados que los de la biblia.
angel said,
August 4, 2008 at 6:09 am
Jajaja y mowgli no se hace rico pidiendo bananas o algo así.
Encontré por algún lugar que la moraleja de el libro de la selva era
“La moraleja de la historia, es q los padres tienen q ser mas flexibles con los niños, y no engrandecer un miedo basándose en el misterio, el desconocimiento, y la prohibición, podemos encontrarnos justo con lo contrario de lo q deseamos.”
Hmmm, me suena conocido …
ah no la biblia deja su moraleja…. mjm, seguro que si….enseña que los padres deben ser rígidos y engrandecer miedos basandose en el misterio, el desconocimiento y la prohibición y por si eso fuera poco, basándose en leyendas y seres mágicos!
joan said,
August 25, 2008 at 12:35 am
bien claro dice en RO:6:14 la iglesia no esta bajo la ley, sino bajo la gracia.
Nosotros no debemos dar diezmos porque no estamos bajo la ley del diezmo eso fue escrito antes de cristo para y solamente el pueblo de israel, y solamente los levitas los cobraban.
luego de ke jesus muriera en la cruz y nos perdonara de todos los pecados la ley se termino, en mi opinion si se tuviera ke cobrar el diezmo en esta epoca, tambien deberian ser asesinados los que trabajan los sabados ( como dice el genesis ) no creen?
r21187 said,
August 27, 2008 at 11:12 am
whoa acabo de ponerme a pensar (lol)
y imaginense que nos pongamos a hacer todo lo que dice la biblia …..
habria cuando menos 1 o 2 genocidios al dia y … pues
………!
mientras mas pienso mas miedo me da el pensar en vivir en un lugar tan fuera de este mundo
jacko5 said,
September 4, 2008 at 6:57 am
Si bien la mayoria de las religiones pierden el rumbo con el tiempo, y la Biblia en muchas partes se contradice con estas. Yo doy fe que “el Diezmo”
cambio mi vida economicamente. Pero les recomindo que fijense muy bien donde se pone este, y ojala sea en forma anonima. Que nadie sepa nada.
Lo que hace la mano Izquerda no lo sepa la derecha.
DAniel said,
September 12, 2008 at 1:26 pm
Claro quien no esta a favor del diezmo es porque quiere manejar las escrituras a su conveniencia, Dios no nos pide pensar sino simplemente “Obedecer” El dar diezmo no te salva “pero” TODO cristiano diezma, entonces e s o no obligacion?? Jeje!! Claro que si!! El asistir a la iglesia no te salva pero el cristiano VA A LA IGLESIA! El hacer obras buenas no te salva pero el cristiano claro que hace OBRAS BUENAS!! Me da tristeza como usas las escrituras a su conveniencia algunos, claro que Dios es dueño de todo y solo nos pide un 10% INTOCABLE es DE EL, no porque lo necesite sino para probarnos que tan dispuestos estamos a dar, si la ley entonces esta muerta entonces puedo vivir como sea total estoy en GRACIA, jejeje ven?? usan las escrituras a su conveniencia!, EL cristiano, bueno AQUE QUE SE CONSIDERE SER CRISTIANO, claro que diezma, y eso asi como el asistir y apoyar una iglesia le da voto y voz en ella. he mirado como hay hermanos que no pagan sus diezmos van a la iglesia cada vez que quieren y son los mas exigentes los que mas problemas dan, exigen pero no quieren responsabilidades, HAY QUE FACIL ES SER UN CRISTIANO ASI NO?? DIOS nos ayude!!
jose said,
September 18, 2008 at 1:22 pm
Buenas,a todos, señores yo he tenido experiencia en salir de mi cuerpo y compartir con ese Dios maravilloso, que un día en su muerte ustedes saldrán sea que vivan junto a Él o separado eternamente. Pero les digo una las cosas que el Señor me revelo era en cuanto a los diezmo que tiene que pagar los creyentes al Señor de la Obra. Jesús vino a darle inicio al reino de Dios aquí en la tierra y ese reino no es externo para el hombre, sino interno, el reino de Dios nace y crece dentro de aquel que un día entrego su vida a Cristo. El reino de Dios esta dentro de mi, y no fuera de mi, cuando la iglesia de Cristo, estoy hablando de la iglesia de Cristo, cancela su diezmo aquí en la tierra permite que el reino de Dios sea extendido y pueda entrar ese reino en una persona, no en materialismo, porque muchas veces confundimos materialismo (ejemplo, en barrio, comunidades, ciudades), el reino de Dios a de sembrarse en las vidas de las personas. Hoy cada quien decide donde vivir la verdadera vida que esta fuera del cuerpo, si estar junto a Cristo eternamente o separado de Él eternamente, Jesús hoy día utiliza como en los tiempos antiguos muchas personas para que prediquen la Palabra de Dios, vengan a Cristo y se puedan convertir en Hijos de Dios, y pueda entrar su reino en sus vidas a través de una invitación que usted le haga, el no obliga, el desea es que tu habrás tu corazón y el pueda entrar. Solo ustedes tienen tal decisión, pero les digo algo, un día sea que estén en el paraíso de Dios o todo lo contrario se recordaran de esta escritura, pero oro en el Señor que lo recuerden junto a Él. Sean bendecidos todos en Jesús, el que viene pronto, si pronto..
Carlos said,
September 19, 2008 at 7:35 pm
Jose
Curioso que un dios todo poderoso con poderes infinitos, omnipotente, creador y amo del universo necesite del dinero humano y de preferencia en dolares.